Mi relación con el peso

rapido 9Este post va a ser largo. Igual os aburre, pero si no lo explico tal como lo quiero hacer no podré reflejar bien lo que quiero dar a conocer.

Mi relación con el peso siempre ha sido mala.

Desde los 11 años empezaron mis “problemas” con los kilos. En mi casa siempre se ha comido mucho, somos “de vida”, y en esa época no hacía deporte, con lo que empecé a engordar, aunque también seguía creciendo.

Aunque durante los siguientes años hice deporte intermitentemente, nunca volvió a ser con la misma intensidad que de los 6 a los 11, y menos bailar, los demás deportes me parecía que no eran para mí. Demasiado cansancio para tan poco don de sacrificio.

Así que hacía dietavanessa_s_fragment_life__ballet_by_capo16-d4v6ggts de las que publicaban en el “Vale”, o “Superpop”, que mucha base científica no debían tener, y que a veces eran verdaderas aberraciones, y mi peso subía y bajaba como un “yo-yo”. No hace falta decir las consecuencias psicológicas que esto supone para una adolescente. Lo pasé muy mal, la verdad.

Toqué fondo por primera vez a los 17 años, en los que, además de suspender 7 asignaturas y verme en verano castigada por tener que repetir 3ºde BUP, me planté en 72kilos. Por entonces yo debía medir 1,60, por lo que se me veía redonda, y mis padres estaban preocupados de que si no ponía remedio me desfasara tanto que llegara a tener obesidad.

Así que a la vuelta de las vacaciones me llevaron a un médico dietista con el que bajé unos 10 kilos. En los siguientes años subía y bajaba unos 4 kilos, pero no me movía de ahí, y a los 23 años estaba en 58 kilos, que es lo que menos había llegado a pesar en todo ese tiempo.apple-and-pear-body-shape

Aunque seguía teniendo mis complejos, me sentía más o menos bien. Siempre he tenido el cuerpo tipo pera, así que de cintura para arriba se me veía delgada y de cintura para abajo no tanto.

En los siguientes años volvieron a haber altibajos, con muchos problemas por esta causa.

Me casé con 62 kilos, que no me parecía del todo mal, pero en los siguientes años empezó una nueva “escalada” que me llevó a pesar 75 kilos. Esto se me juntó con mi primer embarazo, en el que engordé 15 kilos más.

Parecía una ballena. Ni me quería mirar al espejo y estaba feísima. Lo pasé fatal, y más en el post-parto que no me valía nada.

Pero cuando tuve a mi hijo, casi sin darme cuenta bajé los 15 kilos del embarazo y 15 más, a lo largo de 1 año más o menos. Estaba muy contenta porque no estaba haciendo dieta, simplemente no tenía tiempo, sobretodo, de cenar. Como tenía negocio tenía a mi hijo conmigo, e iba con él para arriba y para abajo (tenía la impagable ayuda de mi madre, menos mal, pero aún así era un ajetreo), y conducía 66km. en total cada día para ir de mi casa al trabajo y al revés. Cuando llegaba a casa, tardísimo, había que bañar a mi enano, darle la cena, recoger la casa, y ducharse uno mismo, así que entre pitos y flautas acababa tarde y sin ganas de cenar. Me comía dos yogures desnatados y listo. Y me sentía bien.

A los dos años me quedé embarazada de mi hija. En este embarazo engordé 20 kilos. Tenía diabetes gestacional, de la que te tienes que pinchar insulina, y me daban unos bajones de azúcar, a las dos horas del pinchazo, que tenía que comer muy a menudo. Y tenía muuuucha hambre.

 

De todos modos me pasó igual que después del primer parto, adelgacé los 20 kilos del embarazo y alguno más, volviéndome a plantar en 58 kilos, y casi sin darme cuenta. Eso sí, sólo estuve 12 días de baja. Es lo malo de las mamás autónomas, y el empezar a trabajar tan pronto contribuyó a perder peso.

En los siguientes años me he ido manteniendo, como mucho llegaba a los 61 kilos, pero de ahí no pasaba.

Llevaba casi 1 año corriendo cuando decidí dejar de fumar definitivamente, el 1 de julio de 2013. Sabía que iba a engordar y me propuse intensificar mis sesiones de running y natación (ese verano me apunté a la piscina pero no duré mucho) para evitarlo lo máximo posible, pero no lo he conseguido.

Llevo ganados, en este año y medio, 9 kilos, y os podeis imaginar lo que eso supone para mí, después de conseguir mantenerme, más o menos, durante los últimos años. La diferencia es la madurez de uno mismo, el tener personas de las que ocuparse, con lo que no tienes tanto tiempo para pensar en tí misma, lamentarte por ser tan “comilona” y machacarte. Yo reconozco que como mucho, tengo mucha hambre, sobre todo durante las mañanas y más en los días laborables. Los momentos que ocupaba fumando, algunos los suplo comiendo o tomando cortados. MAL!!! Lo sé, pero me cuesta muuuucho resistirme.bomb-38216_640

Además soy muy nerviosa. Eso no ayuda nada.

Cuando veo la ropa que me ponía hace sólo 1 año y medio sufro. Cuando veo fotos de esa época sufro. Cuando me cruzo con corredoras delgadas y fibradas sufro. Cuando como algo que no debo sufro.

Sigo corriendo, cada vez más distancia, pero en cuanto a peso no se nota.

Todos me dicen que esa ansiedad desaparecerá con el tiempo….. Yo creo que va conmigo, y que durante muchos años la “atenuaba” con el cigarro. Al no estar ahora, no hay con qué suplir. Sí, ya sé que el deporte es una vía de escape. De hecho me ayuda mucho, los beneficios en mí han sido infinitos, pero le dedico al running unas 3/5 horas semanales. A fumar le dedicaba muchas más.

Y ojo, no me mal interpreteis, no echo de menos fumar (sí que reconozco que de vez en cuanto me asalta las ganas de fumar un cigarro, cosa que no pienso hacer), pero quiero reflejar lo más fielmente posible, mi relación con la comida después de haber dejado de fumar.

Así que para este 2015 mi gran propósito, además de correr la Media Maratón de Barcelona y espero que después alguna más, será perder todo ese peso que me sobra y volver a ser yo.

 

 

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12 pensamientos en “Mi relación con el peso

  1. Guapa, me encanta leerte porque expresas naturalidad y haces que sintamos empatía contigo.
    Esto del peso es una eterna lucha, con 29 años y sin embarazos pero también un tema que a veces obsesiona y asquea a una!
    El sábado nos conocemos en el evento de EDC o qué?
    Un abrazo muy grande campeona!!! Bona nit 😉

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    • Gracias, Marta. A mí me encantan tus comentarios.
      Antes de mis embarazos pasé las peores épocas con este tema. Después tienes a personitas que dependen de tí y pasas a un último plano, pero aún así el tema está ahí y en algún momento vuelves a “chocar” con él.
      Nos vemos el sábado! Q ganitas ya!!!
      Besazooo

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  2. Hola!
    La verdad es que aterricé por casualidad en tu blog y no puedo sentirme más identificada.
    Yo tengo casi 40 años y no tengo niños, pero llevo unos años luchando contra todo este tema. Y es que… nos gusta comer, y corremos para poder comer. 🙂
    Conseguimos perder unos cuantos kilos, pero el estrés, la falta de tiempo muchas veces para cocinar como Dios manda y salir a correr con la regularidad que nos gustaría, nos impide volver a aquellas cifras…
    Como tú nos planteamos nuevamente el reto de una nueva media maratón, y esperamos que, con la regularidad que te exigen los entrenos, podamos perder algo de lo que nos sobra.
    Que no decaiga el ánimo!!!

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    • Me alegra ver que no soy un bicho raro!!! Y poder conocer personas con las que identificarme y compartir mis “chaladuras”. Muchas gracias por tu comentario. Me gusta el nombre de tu blog y cómo no, ahora mismito me doy una vuelta por él. Besazo y seguimos compartiendo vivencias.

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  3. Me ha gustado mucho este post porque a veces necesitamos contar lo que nos ocurre para desahogarnos y para nada se me ha hecho largo! Me he sentido identificada en cierta parte porque de pequeña era gordita a pesar de que hacía deporte (también me encanta comer) y me veía mal. A los 16 años empecé a adelgazar muchísimo…tanto que llegué a pesar 45 kilos (mido 1,64) y es que hay que tener mucho cuidado con el peso. Ahora tengo la suerte de que como de todo y mucho y normalmente no engordo, es cuestión del metabolismo que tengamos. Pero vamos, te he visto en fotos y nunca he pensado que estés gordita o te sobren kilos la verdad, yo te veo muy bien! Mejor no fumar y tener un poco de peso que sí hacerlo y estar más delgada, seguro que estás muchísimo más saludable y tu cuerpo te lo va a agradecer. Aunque entiendo como te sientes, al final no nos importa como nos ven los demás sino como queremos vernos por eso seguro que si te lo propones consigues estar en tu peso ideal! un besazo y ánimo!! a ver si en un tiempo leemos que los has conseguido 🙂

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    • Gracias, María! Estoy segura de que lo conseguiré, de eso no tengo duda. Y lo de fumar nada de nada. Sería volver atrás y voy para adelante. No hay que darse nunca por vencido. Ese es mi lema.
      Tienes razón que tan malo es irse a un extremo (engordar mucho), como al otro (demasiada delgadez). Nuestra percepción de nosotros mismos a veces lo medimos con tanto perfeccionismo que no somos conscientes de la realidad. Por eso es básico que desde pequeños los niños tengan una buena base tanto en alimentación como en ejercicio físico. Eso les evitará muchos desequilibrios, tanto físicos como mentales.
      Un beso guapa!

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  4. Pues para nada aburrido ni largo. La verdad es que yo nunca he tenido problemas de peso hasta que me quedé en paro y empecé a engordar por la ansiedad que me producía… y ahí, en ese año que estuve engordando 10 kilos creo que pude experimentar una décima parte de lo que tú has sufrido con este tema durante toda tu vida. No puedo imaginarme lo duro que será tener esa lacra de siempre.

    Pero sabes, ni por un momento me había parado a pensar en tu peso, todo lo demás me parecía más interesante y llamativo. Recuerda que tu peso no te define.

    Así que un abrazo tremendo lleno de fuerza para que te superes a tí misma una vez más porque ya lo has hecho antes y lo volverás a hacer.

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    • Aix, gracias por los ánimos. Yo estoy segura que lo conseguiré, soy muy cabezota y lo que me propongo lo consigo.
      Es difícil, de todos modos, dejar el peso a un lado en este mundillo en el que lo habitual es estar delgado. De todos modos ahora le doy menos importancia que hace años, aunque por salud y por sentirme bien, quiero bajar estos 10 kilos. Y también, no nos engañemos, porque la ropa no te queda igual de bien estando delgado que con kilos encima.
      Besazoooo.

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  5. Muy humano tu post. Este tema despierta mucha curiosidad y que lo hables a cara descubierta ayuda a otras mujeres que lo sufren en silencio.
    Ánimo y toda mi admiración por tu reto 1/2 maratón 2015. Valiente!!!

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    • Gracias, Julieta. Qué pena no habernos conocido en persona hoy. Será la próxima.
      Pues sí, el peso es un tema difícil de hablar tan “en público”, porque es como desnudar una parte de uno mismo. De todos modos es algo que está ahí, forma parte de mí y de mi personalidad.
      Besazooo.

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