51ª Behobia San Sebastián- La mejor carrera de mi vida


La mejor carrera de mi vida, no por tiempos, sinó por sensaciones. Fuí a disfrutarla, a vivirla, y me devolvió tanto que no sé si podré explicarlo en toda su magnitud.

Si me dicen, hace algo más de 3 años, que sería capaz de correr 20 kilómetros y encima con cierto desnivel, hubiera asegurado que eso no pasaría nunca. Correr no me había gustado nunca, no me veía capacitada para ello. Un día decidí probar, otro día también, y otro, hasta que me empezó a enganchar… Entonces pasé a la etapa de búsqueda de información por internet, en páginas web, facebook, etc y di con un blog que tenía muy buena pinta, Espacio de Corredoras. Me suscribí, recibía cosas que me interesaban y me quedé con las ganas de asistir a su primer “Training Camp”.

En esos días surgió la idea, junto a mi marido y hermanos, de crearnos un reto deportivo y para conseguirlo contactamos con Mary González de Espacio de Corredoras. El primer encuentro con ella ya me transmitió buenas vibraciones, el segundo fue en su primer aniversario y me gustó aún más y de ahí pasamos a concretar y empezar nuestros entrenamientos.

En principio se trataba de hacer un 10 km. en menos de 1 hora…lo conseguí. Después mejorar… lo conseguí….y planteamos participar en la Behobia de San Sebastián, una carrera de la que siempre oía hablar muy bien y que representa (al menos para mí), “el top 10” de las carreras populares…. Ningún problema por parte de Espacio de Corredoras, me hicieron un entrenamiento específico y me lancé…. Siempre arropada, acompañada, comprendida…. en los momentos buenos, en los no tan buenos (porque todo entrenamiento tiene sus altibajos), hasta llegar a la fecha tan esperada… Y contar con la presencia de Mary González allí, en San Sebastián, apoyándonos aún más si cabe, dándonos toda la seguridad que necesitábamos, fue lo que faltaba para hacer de la cita algo perfecto.

Correr la Behobia, y encima afrontarla con la mayor seguridad con la que he afrontado nunca ninguna carrera, fue como un paso decisivo sin vuelta atrás. Ahora sí que sé que puedo conseguir cualquier cosa que trabaje a conciencia. Porque aquí lo que ha habido ha sido mucho trabajo, una preparación exquisita por parte de Espacio de Corredoras (@EDCorredoras) de la mano de Mary González(@mgreina800) y Andreu Novakosky(AndreuNovakosky), que han sabido sacar lo mejor de mí.

El fin de semana se hizo largo de esperar. Íbamos a compartirlo con amigos como Olga(@mediabcn15) y Ernesto (también entrenados por Espacio de Corredoras, y cuya emotiva crónica de Olga podeis leer clicando aquí), Ricard y Mari Carme, Mary González como coach y muchos otros conocidos de nuestro entorno y redes sociales. Además era una especie de “escapada” en pareja, sin nuestros niños, y eso de vez en cuando también apetece, porque sabíamos que íbamos a compartir grandes momentos aunque cada uno haríamos nuestra carrera.

 

De izquierda a derecha, Ernesto, Olga, Mary, yo misma y Rubén

 

con Olga y Mary en la feria del corredor


Y me “desvirtualicé” con María Villalba @mvillalba_ , una campeona que hace triatlones y a la que conocí a través de nuestros correspondientes blogs. El suyo mariairamblog.blogspot.com.es . Nos habíamos hablado por whatsapp pero nuestra agenda en San Sebastián iba super apretada y no encontrábamos ningún hueco para vernos y tomarnos un café. Pero la casualidad quiso que el día de la carrera nos encontráramos en el punto de salida entre 30.000 personas.

Mis sensaciones en la carrera fueron, en general, impresionantes. A pesar de haber sufrido al principio, durante unos 4 kilómetros, a causa del calor, el no tener la presión de cumplir un tiempo, tomarme con calma la carrera y querer disfrutarla cada segundo ayudó muchísimo a que todo saliera bien. A partir del km.8 me creí “finisher”, me sentí bien, relajada, emocionada con cada grito de aliento por parte del público. En más de una ocasión sentí que se me ponía el bello de punta y las lágrimas asomaban por mis ojos. Aplaudía al público, y ellos me devolvían más aplausos, más ánimos…. Qué pasión, Dios mío, lo nunca visto…. Increible ese público.
El último kilómetro se me hizo muy, muy largo. Supongo que al haber tantos arcos la sensación es de que ya acabas y entonces ves otro, y otro, hasta que por fin llega el último. Quería disfrutar esos 500m. pero en ese momento ya sí estaba tan cansada que lo único que quería era llegar. Y lo hice. Y me reí sóla, y sonreía a los ya llegados, y me inundaba una sensación de felicidad, de haberlo logrado,… Indescriptible. Piel de gallina al recordarlo.

Finalmente, y entre tanta gente, me pude reunir con Rubén, Olga, Ernesto y Mary que nos esperaba en meta. En nombre de Espacio de Corredoras y #elartedecorrer nos regaló unas camisetas como recordatorio de este gran reto, este camino que habíamos hecho juntos y habíamos logrado.



Esta carrera es todo corazón, todo sensaciones y pasión por lo que nos gusta, por la lucha y la superación. Todo mi respeto a participantes, público, organización, compañeros de aventura y sobretodo a Mary González y Andreu Novakosky, que aunque no estuvo nos siguió durante la carrera con esa aplicación tan acertada de RunLoc.
Mis hermanos también me fueron siguiendo con ella y le iban “retransmitiendo” por nuestro grupo de whatsapp a mi madre cómo íbamos y dónde. Esto lo vi cuando ya había acabado todo y me emocionó mucho. Durante la carrera, en algún punto difícil, pensaba en que mi hermano estaba con mis hijos en Barcelona, siguiendo con ellos nuestra carrera, y estaban viendo cómo sus padres se estaban superando. Eso me daba aún más ánimos para seguir sin parar. No quería que vieran que el puntito que se movía se paraba. Hay una frase que me emocionó especialmente, en la que uno de mis hermanos le decía a mi madre que Rubén ya había llegado y que yo ya había pasado lo peor. En realidad había pasado la primera subida dura, faltaba el Alto de MiraCruz, pero fue el hecho de saber que tenía a mi familia pendiente de mí en un momento tan especial. Me los hubiera llevado a todos a San Sebastián pero no nos lo podemos permitir, claro. Algún año será.
Lo cierto es que no me decepcionó nada de lo que encontré. Por poner algún pero, el viaje en coche desde Barcelona y luego la vuelta se hace largo, pero ya encontraremos otras opciones más amenas para siguientes ediciones. Pero la ciudad de San Sebastián, que ya conocíamos en una visita fugaz hace años, no nos decepcionó. Es más, nos encantó y enamoró para siempre, junto a su comida….madre mía, dos días más allí y nos tienen que venir a coger con una grúa de lo gordos que nos pondríamos.  Que bueno estaba todo. Comimos pinchos en Casa Bartolo y en otra taberna más de la que no recuerdo el nombre, fuimos a la Sidrería Petritegi en la que os recomiendo probar cualquiera de sus menús (nosotros comimos el 1), y comimos unos helados en Heladería Boulevard (en Alameda del Boulevard 10). Impresionantes, con chocolante crujiente al rededor. Un pecado ir y no probarlos.

Esta fue nuestra comida después de la carrera. madre mía qué buenos los pinchos. no sabíamos ni qué coger.

 

Y el helado…. un pecado irse sin probarlo.

 

Sidrería Petritegui. fijaros que en cada mesa hay una barra entera de pan.

 

El bacalao con cebolla estaba de muerte.

En definitiva fue una experiencia inolvidable que recomiendo vivir alguna vez a todo corredor.

 

desayunando el día de la carrera con Chema Martínez y Vanesa Veiga en la mesa de al lado

 

 

 

Minutos antes de nuestra salida, con Olga y Ernesto

 

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